Mi experiencia en “Auto Museum” – Moncopulli

letrero de acceso que indica auto museum moncopulli Aprovechando un lindo día de sol, salimos a pasear en familia y decidimos ir a conocer el “Auto Museum Moncopulli” ubicado en el km 25 de la Ruta Internacional 215 Osorno, Región de los Lagos. Es el primer museo de autos clásicos y antiguos de Chile. Un amigo usuario de silla de ruedas lo había visitado y me había dicho que era “accesible”, requisito indispensable para mi ya que me desplazo en silla de ruedas eléctrica.

 

estacionamiento del auto museum moncopulliViajamos desde Puerto Montt directo al museo, lo que aproximadamente nos tomó casi 2 horas de viaje. Llegamos al lugar y a pesar que no contaban con estacionamiento exclusivo para personas con discapacidad no tuvimos ningún problema para bajar y subir con rampa desde el vehículo, ya que había bastante espacio y el lugar era de ripio compactado, por lo que mi silla eléctrica tampoco tuvo mayor problema para moverse.

 

rampa en el acceso al auto museum moncopulliEmpecé a buscar la rampa de acceso, bastante diminuta y un poco justa a mí parecer, dado que había espacio suficiente como para haber pensado en una rampa más ancha… De todos modos pude subir sin mayor problema.  La entrada al museo es plana, excepto por un pequeño desnivel. En algún momento caminé con dificultad y estos pequeños desniveles, que para muchos pasan desapercibidos, fueron para mí en su momento una gran dificultad, tanto así que podía desestabilizarme y caer.

circulaciones interiores en el museo con pasillos amplios y sin desnivelesUna vez cancelada la entrada, la persona que nos recibe nos abre la puerta (ancha) y enciende la luz del primer sector de autos antiguos que tendremos el gusto de conocer, nos da una breve reseña y nos invita a recorrer el lugar, de fondo una música ad hoc, ideal para darle vida a los autos antiguos. Todo el recorrido cuenta con pasillos anchos y planos. En el primer sector de autos cuenta con asientos individuales cada cierto tramo, ambos lados con apoyabrazos lo que ayuda bastante para ponerse en pie a una persona mayor o con poca fuerza y también un buen elemento para aquellos que disfrutan observar con tranquilidad y por un largo tiempo los detalles de los vehículos.

asientos en las circulaciones interiores en el museo con pasillos amplios y sin desniveles               circulaciones interiores en el museo con pasillos amplios y sin desniveles                   Circulaciones interiores en el Auto Museum, pasillos anchos, lisos  y un sector con la opción de asientos que favorecen una estadía más larga y pausada a personas mayores.

El recorrido dura aproximadamente 1 hora y media para quienes recorren sin apuros el lugar.  Al final del recorrido pregunté por un baño accesible y lamentablemente no contaban con ese servicio, sí con baños públicos, pero ninguno me servía, por lo que tuve que esperar llegar a Osorno…

acceso con gravilla hacia la cafeteriaCuentan con una cafetería para los visitantes donde no pudimos acceder, dado que el camino de la entrada es de gravilla. No pude saber si contaban con rampa de acceso o baño accesible…

 

A pesar de algunos detalles, fue una bonita experiencia. La persona encargada del museo fue muy amable y prometió comentar el tema del baño, dado que siempre están prestos a mejorar el lugar para todos los visitantes. Lo más acertado del lugar fue haber hecho todas las circulaciones lisas y anchas. La información donde indicaban las características de cada auto estaban ubicadas en el piso, con letra muy  legible, por lo que la mayoría de las personas podía ver y leer sin mayor problema. Los asientos en el primer salón de exhibición es una muestra de una real preocupación por los visitantes.


Agradecemos la colaboración de @PtomonttAxeSOS , parte de la red de Ciudad Accesible por Chile, quien nos mandó esta nota de turismo accesible que resulta muy útil como información previa a una visita cuando se es persona con discapacidad.


 

 

Una respuesta a Mi experiencia en “Auto Museum” – Moncopulli

  1. Claudia Castro dijo:

    La autora de este artículo es mi cuñada. He sido testigo de su lucha por lograr que las personas en su condición tengan las mismas opciones que el resto de los seres humanos. Debería haber más instancias en las que ella pudiera presentar más solicitudes y sugerencias en favor de quienes tienen menos movilidad o algunas limitaciones. En realidad, no son ellos quienes se autolimitan sino que la sociedad egoísta les pone trabas. Cualquiera de nosotros podría llegar a esa condición.
    Vivo en Estados Unidos y puedo ver cómo acá están todos los espacios adaptados para todos los habitantes de todo tipo y condición, incluso oficinas y comercios. Nadie está excluido. Quienes tengan que tomar decisiones para mejorar infraestructuras en Chile deberían darse una vuelta por acá, no solo a disfrutar de los lugares turísticos sino a observar lo que sucede en ellos.

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