La accesibilidad universal es un derecho

Joven en silla de ruedas enfrentando peldaños de una escalera. Un edificio sin acecsibilidadHoy 4 de marzo de 2019 vence el plazo para que las edificaciones de uso o atención a público se ajusten a las nuevas exigencias de accesibilidad contenidas en el DS50-2016. Se cierra así un largo ciclo de omisiones, negaciones y extensiones de plazos, dando inicio a una nueva etapa sin excusas y con mayor conciencia colectiva de que entornos y edificaciones accesibles son un derecho y una necesidad de la que se benefician todos los ciudadanos.

Desde la primera normativa el año 1995 Ciudad Accesible ha desplegado el máximo esfuerzo en promover, educar, asesorar, generar material y buscar medios de fiscalización efectivos por ciudades más accesibles y amigables para todas las personas. Con responsabilidad podemos afirmar que la deuda es aún muy grande y que las expectativas que provocan las leyes y términos de plazos generan mucha frustración.

imagen que muestra un cruce de calles con todos los modelos de rebajes peatonalesHace un año venció otro plazo, aquel que exigía que las vías públicas, pasarelas peatonales, parques, plazas y áreas verdes, sean accesibles y utilizables en forma autovalente y sin dificultad por personas con discapacidad. En unos días más se suman a estos plazos vencidos las edificaciones comprendidas entre los años 1994 a 2016, quienes deben ajustarse, no solo las normas de sus épocas que incumplieron reiteradamente, sino a estándares bastante más exigentes.

Asumamos la urgencia de avanzar en este ámbito, hoy se abren también recursos legales para que la ciudadanía obligue al cumplimiento, no solo la propia ley 20.422 con multas o clausuras en caso de que se insista en el incumplimiento normativo, también se acogen a estas situaciones la ley que establece medidas contra la discriminación y la ley del consumidor.

pequeño comercio con una rampa para acceder al interior mostrando que la accesibilidad es posible sin importar el tamañoCada obra, licitación, servicio, reparación o remodelación debe incorporar soluciones de accesibilidad universal. Las décadas de paciente espera y postergación pueden provocar un brote de denuncias, pero confiamos que tanto las autoridades, municipalidades, ministerios, empresas y profesionales puedan acelerar al máximo el modelo de diseño que distingue a los países desarrollados, unificando soluciones que permiten la circulación, acceso y uso de la infraestructura así como la comprensión de los entornos y servicios a todas las personas.

Veamos en esta ley una oportunidad de hacer mejores ciudades y concretemos en actos el verdadero sentido de la inclusión, el Diseño Universal es la mejor herramienta para hacer ciudad.

Todos estamos temporalmente capacitados, cruzar la línea hacia una discapacidad es cosa de tiempo.

 

Pamela Prett W.
Directora – Corporación Ciudad Accesible

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