Discapacitados temen salir a la calle en Valparaíso y Viña

El Mercurio de Valparaíso 23/08/2009  Estudio de la PUCV muestra las dificultades que hay en Valparaíso y Viña para quienes usan silla de ruedas, muletas o simplemente no pueden ver... Un revelador informe sobre el sentir de los discapacitados en sus ciudades, entregó el estudio “Accesibilidad e Integración Territorial para personas con Discapacidad en las comunas de Valparaíso y Viña del Mar”: un 54,4% de los consultados reconoció que tienen miedo de salir a la calle. Los resultados corresponden a una investigación de un año y medio de Jorge Fernández Urquiola, Licenciado en Geografía de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, como parte de su tesis para optar al titulo de geógrafo.

discapacitados temen salir a la calleRespecto a la tipología del miedo, el 43,9% de los discapacitados físicos y visuales reconocen que tienen miedo a una caída, un 16,6% a ser atropellados, otro 16,6% a ser asaltados y un 10% a la discriminación de los ciudadanos, aparecen entre las respuestas más frecuentes.
Esta investigación consistió principalmente en establecer un diagnóstico respecto a la accesibilidad en la vía publica para las personas con discapacidad, para lo cual se realizó un catastro de 3 mil tramos de veredas y 2 mil 863 esquinas. Adicionalmente, se efectuó una encuesta de percepción a 364 personas, tanto con discapacidad física y visual, con la que se pudo determinar sus principales miedos, problemáticas, niveles de independencia y lugares de mayor recurrencia en la vía pública.
IMPACTANTES RESULTADOS
Al medir y revisar el estado de 6 ejes de alto tráfico en las comunas de Valparaíso y Viña del Mar, pudo verificar que casi un 42% de los tramos de veredas tienen anchos “malos o regulares”, es decir, son muy estrechos para el paso de una silla de ruedas, por ejemplo.
Un 30% de las veredas tiene obstáculos, como los árboles cercanos al edificio del Fondo Nacional de Discapacidad, Fonadis (casi al llegar a calle Melgarejo, enValparaíso), o postes de publicidad en medio de las sendas peatonales.
Otros datos que deben llamar la atención de las autoridades municipales es que de los cruces evaluados, en cuanto a las rampas de acceso sólo 1 de cada 4 están buenas. El resto es regular o mala, ya que tienen pendientes o materiales que las hacen peligrosas al cruzar una calle.
ENCUESTA
Según en Censo 2002, la población de discapacitados entre ambas comunas alcanza las 13.225 personas. De éstas, 7.394 personas cumplían con las características para ser incluidos en esta investigación (residentes en Valparaíso y Viña del Mar, mayores de 15 años). La presente encuesta consideró una muestra de un total de 364 personas (188 personas con discapacidad física y 176 con discapacidad visual), lo que permite tener un margen de error de un 5 % y un nivel de confianza de un 7%.
Consultados por su principal problema para salir a la calle, uno de cada cuatro (24%) no dudó en culpar al mal estado de las veredas.
Más abajo, con un 11,4%, se mencionan los obstáculos en las veredas; un 9,2 la inexistencia de rampas en los cruces; un 8,72 las escaleras y un 7,2 la dificultad para tomar transporte público.
QUÉ PIDEN
Jorge Fernández comentó que los discapacitados piden a sus autoridades, en un 20,8% que mejoren las veredas; un 13,8 que eduquen a la sociedad sobre cómo tratarlos y ayudarlos en la vía pública; un 7,4 que adecuen el sistema de transporte público, ya que la anhelada modernización del Transvalparaíso fue sólo una promesa; y un 7,3% que coloquen rampas de acceso en los cruces.
Por eso dentro de sus conclusiones, este joven plantea hacer pequeñas pero importantes mejoras en las zonas más transitadas por los discapacitados. En Valparaíso, en el entorno del hospital van Buren; en las áreas de centros comerciales, como Jumbo, Lider Bellavista y Cardonal; y en la plaza Victoria. Y en la Ciudad Jardín, en el hospital Fricke; el mall y avenida Valparaíso; y la plaza Vergara.
NUEVOS DESAFÍOS
Sin duda que mucho queda por hacer para tener ciudades de nivel mundial respecto a la calidad de vida de las personas con discapacidad, por lo cual más grandes son los desafíos para las municipalidades y los ciudadanos.
Así lo reconocen dos expertas en la materia; la asistente social Janette Zavala, encargada de la Oficina Comunal de la Discapacidad de la Municipalidad de Valparaíso, y la educadora diferencial Elsa Garlick, de Educación del Instituto Teletón de la zona.
“Es verdad que nuestro querido Valparaíso, Patrimonio de la Humanidad, inspirador de grandes poetas, con sus cerros y quebradas, callejuelas serpenteantes……no resulta muy amigable con las personas que presentan discapacidad física, en cuanto a la accesibilidad; lo que se ve más complicado en la medida que nos alejamos del centro de la ciudad. Lo mismo ocurre con las personas con discapacidad auditiva, visual, mental o psiquiátrica”, plantea Zavala.
La profesional del municipio plantea que en el aspecto de la infraestructura de la ciudad, “es un desafío para todos los actores que forman parte de esta tarea, la accesibilidad es un concepto amplio e integral, que implica más que la mera eliminación de barreras, ya que debe comprenderse como la condición que deben cumplir los espacios, servicios y equipamientos para garantizar su uso de forma cómoda y segura a todos los ciudadanos en igualdad de condiciones”. En este contexto, dijo que el alcalde Jorge Castro ya los instruyó para formular propuestas de trabajo que permitan atender de mejor forma las necesidades de los porteños que viven discapacidad y de sus familias, promoviendo así su integración.
NO AL TEMOR
Elsa Garlick, del Instituto Teletón, confirma que las personas con discapacidad motora usuarias de silla de ruedas o bastones, “presentan un temor generado ciertamente por las barreras urbanísticas que presenta la ciudad. Además de generar temor, los obliga a depender de otra persona que los ayude, lo cual también repercute en su estado emocional”.
Comentó que Teletón cuenta en su Instituto de Valparaíso con profesionales que han evaluado esta situación y la han hecho presente en los Departamentos de Obras de la Municipalidad. Además cuenta con un Programa denominado “ABRE” , cuyo objetivo, con la colaboración de voluntarios de la comunidad, es implementar espacios accesibles, lo cual ha sido llevado a cabo en los hogares de las personas con discapacidad, en los accesos a sus hogares y desde este año en establecimientos educacionales.
“Es una gran tarea, si no es posible modificar los espacios, el diseñar los nuevos considerando que sirva para el desplazamiento de cualquier persona (de la tercera edad, que transportan coches con bebés, con impedimentos temporales, etc.), visión que se ajustaría a lo que hoy en el plano del diseño se le llama ‘Diseño Universal’ ”, concluyó Garlick.
Osvaldo Álvarez