El diseño universal busca que los entornos puedan ser utilizados de manera segura, cómoda y autónoma por personas de diversas edades y habilidades. La seguridad, uno de sus siete principios, plantea reducir al mínimo los riesgos y las consecuencias de acciones accidentales. Aplicado a nuestras calles, este principio obliga a considerar cómo la velocidad vehicular afecta a quienes se desplazan…
QR para leer una carta, aplicaciones para pagar y chatbots que impiden hablar con una persona. La tecnología facilita muchas tareas, pero puede convertirse en barrera cuando es la única alternativa. El Diseño Universal propone algo sencillo: ofrecer opciones para responder a la diversidad de personas, habilidades, preferencias y circunstancias.
