Paraderos y Ciclovías | Análisis desde la Accesibilidad Universal

El sostenido aumento y necesidad de ciclovías plantean una serie de desafíos a la hora de combinar los elementos e infraestructuras que se presentan en el espacio público. Uno de ellos surge en los puntos de encuentro de los paraderos del transporte público con las ciclovías. El análisis desde la accesibilidad universal debe considerar algunos principios de diseño que se fundamentan en la seguridad del peatón, en especial de las personas con discapacidad y adultos mayores. A continuación presentaremos soluciones aplicables cuando las ciclovías no pueden ser proyectadas por el lado izquierdo de calles de un sentido, o su trazado no es posible realizarlo por otras calles.

El área usada para las maniobras de ascenso y descenso de un bus forma parte de la “ruta accesible” y debe ser entendida como de “uso exclusivo” para peatones.

Algunos países han adoptado alternativas de solución para los puntos de encuentro entre ambos modos de desplazamiento, resolviendo de mejor forma la prioridad y seguridad del peatón. Las dos alternativas planteadas a continuación basan su diseño en dicha premisa:

1.) Desplazamiento de Ciclovía

El punto de parada con su refugio y andén permanecen contiguos a la calzada y la ciclovía se desplaza por la parte posterior de éste:

figura de ciclovía que circula entre la vereda y el paradero con clara demarcación de preferencia peatonal

La figura muestra una opción de diseño que combina el encuentro de modos. Transporte público, peatones y ciclistas coinciden con las máximas condiciones de seguridad, partiendo por el modo más vulnerable que son los peatones con discapacidad. Imagen: elaboración propia a partir de “A Summary of Design, Policies and Operational Characteristics for Shared Bicycle/Bus Lanes”

Foto de ciclovía que circula entre la vereda y el paradero subiendo al nivel de la vereda

Fotos muestran puntos de parada contiguos a la calzada. La ciclovía se desplaza entre el paradero y la vereda. La preferencia peatonal para cruzar la ciclovía y acceder al paradero es advertida con demarcaciones, señalizaciones y pavimento podo táctil.

2.) Angostamiento de Ciclovía y Desplazamiento de andén

Se reduce el ancho de la ciclovía para dar espacio a una superficie de ascenso y descenso seguro, exclusivo para el peatón (andén). La conexión es a través de un cruce peatonal continuo desde la vereda y refugio con el andén. El angostamiento de la ciclovía alerta físicamente a los ciclistas a disminuir la velocidad y dar la preferencia peatonal al área de cruce hacia y desde el andén desplazado.

figura de ciclovía que se enangosta para definir físicamente la preferencia peatonal hacia el andén

La figura muestra una alternativa de diseño cuando el espacio es restringido. Se da prioridad a destinar un área acotada y exclusiva de ascenso – descenso, exigiendo la detención del ciclista ante la presencia de un bus y pasajeros. Imagen: elaboración propia a partir de “Bus-Bike Designs for the Division Transit Project” Transportation Research and Education Center”

foto de ciclovía que se enangosta entre el refugio y el andén en la parada del bus
foto de ciclovía que se enangosta y circula entre el paradero y el andén

El angostamiento de la ciclovía permite ganar espacio a favor de un área segura de abordaje y descenso del bus. Se evita así compartir esta área donde no se tiene la visibilidad necesaria al descender en forma rápida, en especial para personas ciegas o con limitaciones físicas.

Ambos diseños requieren andenes de al menos 8 metros de largo por un ancho mínimo de 1,20 m a 1,50 m. A mayor ancho del área de andén mejores serán las condiciones de seguridad del peatón en esa área, especialmente ante el despliegue de la rampa del bus.

Dificultades y medidas mitigadoras

Los diseños de paraderos desvinculados de la vereda por una ciclovía agregan dificultades a personas con discapacidad en comparación con los puntos de parada tradicionales.
Se hace necesario incluir condiciones de accesibilidad para que no se afecten la orientación y seguridad de las personas ciegas y baja visión al acceder al paradero, evitar desniveles y esfuerzos adicionales para usuarios de silla de rueda y hacer visible la prioridad de paso de los peatones frente a los ciclistas, entre otros.

Condiciones de accesibilidad en cruce peatonal Ciclovía – Paradero

  • El cruce peatonal sobre la ciclovía debe estar destacado con demarcaciones cebra y señal de advertencia para advertir a los ciclistas sobre la preferencia peatonal. Manual Conaset, Capítulo 6, Figura 6.1 – 6
  • Cruce peatonal al mismo nivel que la vereda. Esto crea una rampa al ciclista para acceder al “sector compartido”.
  • Franja de pavimento de alerta al inicio y término del cruce peatonal.
  • Pavimento de direccionamiento que comunique la vereda con el paradero para garantizar adecuada orientación en el cruce a personas ciegas o baja visión.
  • Iluminación para el paradero y el cruce peatonal.
señal de preferencia peatonal en cruce

Diseño Inaccesible | Sector Paradero y Ciclovía Compartidos

Uno de los principios de la accesibilidad universal es la seguridad. Bajo esta premisa se debe descartar categóricamente el diseño de ciclovía que comparte el espacio de ascenso y descenso de un paradero. Ese modelo transforma una zona exclusiva del peatón en una zona mixta de encuentro de ambos modos.

figura de ciclovía que comparte toda el área de andén del paradero

La imagen muestra una ciclovía demarcada en la calzada compartiendo con los peatones el área completa de ascenso y descenso del punto de parada.

Combinar el uso de este espacio constituye un peligro para los peatones, restando seguridad, en especial a los más vulnerables como son las personas con discapacidad o adultos mayores.

Los riesgos asociados a este diseño son:

  • La rampa de acceso al bus se desplega en medio de una ciclovía
  • Descenso en medio de una ciclovía cuando la funcionalidad de una persona se encuentra disminuida, por ej. adultos mayores vulnerables en orientación, equilibrio, reacciones, etc.
  • Espera de un peatón ciego en un área confinada al borde de una ciclovía o sobre ella.

El análisis desde la accesibilidad universal concluye que las ciclovías deben evitar puntos de conflicto y encuentro con paraderos. El peatón es el más vulnerable dentro de la pirámide de movilidad y requiere de espacios exclusivos para la espera, ascenso y descenso del bus.

La preocupación y motivación por argumentar lo desfavorable de este diseño viene desde la publicación de guías y proyectos municipales donde se “validan” dichos diseños.
En la “Guía de Composición y Diseño Operacional del Ciclovías” – (Guía que complementa el Manual de Cicloinclusividad del MINVU 2019), encontramos en las Figura 12 y 13, pág 34 los siguientes esquemas:

Figura 12 manual conaset
Figura 13 Manual Conaset
adulto mayor bajando con ayuda y dificultad de una micro en un espacio que corresponde a una ciclovía

El diseño que se observa en la fotografía corresponde a la Fig. 13 indicada arriba y se encuentra implementado en Santiago y en algunos sectores rurales. En algunos, las tachas separadoras de vía son continuas, sin espacio para que el bus maniobre hacia el paradero y se acerque al andén del punto de parada. (Foto Emol)

Algunas municipalidades también han hecho referencia a este modelo compartido sin evaluar los riesgos asociados para los peatones.

ciclovía compartida con paradero figura de Municipalidad-de Las Condes Encuesta Pública 2020 icipalidad-de-Las-Condes-Encuesta-Pública-2020
paradero compartido con ciclovía publicación en redes sociales por Concejal de Municipalidad de Providencia

Izq.: Fuente: Municipalidad de Las Condes Encuesta Pública 2020 Der: Fuente: publicación en redes sociales por Concejal de Municipalidad de Providencia

“La implementación de diseños urbanos entre ellos las ciclovías, no pueden ir contra el resguardo y seguridad del peatón, menos aún de aquel con discapacidad.” Corporación Ciudad Accesible

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