Una piscina accesible no depende solo de un elevador. También requiere una silla de ruedas resistente al agua, una camilla para el cambio de ropa y un espacio privado que permita realizar transferencias seguras. Estos elementos completan la cadena de accesibilidad, favorecen la autonomía, protegen la privacidad y permiten un uso digno e igualitario. Son ayudas técnicas esenciales para inclusión.
