Diseño, ¿“con enfoque” o “universal”?
En los últimos años es común encontrar guías, textos y publicaciones con títulos como “Enfoque de género en la edificación pública”, “El entorno urbano para niños y niñas o para personas mayores”, “Planificación y diseño urbano con perspectiva de género”, “Paradas seguras y accesibles con perspectiva de género”, etc. A su vez, algunos profesionales insisten en que el «diseño o accesibilidad universal» es una opción de diseño exclusivo “para las personas con discapacidad”.
Estos enfoques han sido importantes para visibilizar brechas y exclusiones históricas en la ciudad. Han permitido estudiar e instalar temas como la seguridad en el espacio público, la movilidad, el derecho al juego, las dificultades de participación de las personas con discapacidad y mayores, problemáticas específicas de las mujeres, etc.
Todas son perspectivas necesarias, sin embargo existe el riesgo de fragmentar el diseño, poner el foco en temas puntuales y olvidar el análisis de comportamiento del diseño en el amplio contexto de personas de diferentes edades, habilidades y percepciones.
Un proyecto de diseño requiere contar con una visión de “comunidad”, recoger necesidades y resolver conflictos a los que se ven enfrentados todos sus habitantes. El análisis, junto a todos los componentes técnicos y normativos deben poder generar y conjugar soluciones que beneficien a la mayor cantidad de personas posible, sin que exista una visión más importante que otra porque no hay nadie más importante que otro.
El riesgo de diseñar por categorías
Cuando el diseño se organiza en torno a grupos como personas mayores, mujeres, niños, personas con discapacidad, etc. se instala una lógica implícita. Quien recibe la información tiende a pensar que cada grupo requiere un diseño particular o que cada grupo se aborda por separado.
Esto puede derivar en soluciones contradictorias, priorización de ciertos usuarios sobre otros o decisiones que no consideran la experiencia completa del entorno.
Los conceptos se cruzan (y se confunden)
Hoy es frecuente que un mismo documento o propuesta incorpore soluciones desde la perspectiva de género, otras para las personas mayores y mencionen además, en capítulo aparte la accesibilidad universal.
La relevancia política que se da en algunos casos, como la perspectiva de género, termina absorbiendo temas de discapacidad, envejecimiento o movilidad, sin abordarlos con la profundidad técnica y mirada universal que requieren.
El rol del Diseño Universal
El Diseño Universal propone una mirada inicial diferente: que el diseño considere las características y necesidades de la amplia y diversa condición humana.
Mientras el análisis sobre grupos específicos permite detectar sus brechas y carencias, las propuestas o soluciones se orientan con los objetivos y principios del diseño universal.
El diseño universal considera la funcionalidad de los cuerpos (hombres, mujeres, niños, adultos, mayores), los límites de cada persona, sus percepciones y como los sentidos funcionan con el diseño. Incorpora la seguridad, principio fundamental, la simpleza e intuición en su uso, sean adultos, niños o con condiciones específicas. Trata a todos los grupos con dignidad, respeta el contexto social y cultural de las comunidades e incorpora elementos o ayudas técnicas particulares para favorecer a minorías.

- No elimina los enfoques o perspectivas específicas, los ordena bajo un paraguas más amplio.
- El problema se presenta cuando por razones de agendas se exagera el foco de algunos en desmedro de avanzar en soluciones para todos.
Como ejemplo, un espacio público de diseño universal deberá poder conjugar diferentes elementos y perspectivas:
- Incorporar iluminación y tecnologías de seguridad (enfoque de género, más seguro para todos)
- Incluir zonas de descanso (personas mayores, personas con movilidad reducida)
- Considerar áreas de juego y asientos (niñez y acompañantes)
- Eliminar peldaños y barreras físicas y sensoriales (discapacidad, mayores)
- Adicionalmente a otros elementos de diseño que van apareciendo en el estudio de funcionalidad del ser humano
Definición técnica o política
Cuando ciertas agendas se transforman en dominantes, por ejemplo, la de género, existe el riesgo de que se invisibilicen otros enfoques.
El diseño universal, como estándar, no compite con estos enfoques. Los contiene, los ordena y los hace coherentes y practicables sin dejar a nadie fuera.
Sin ese marco común la ciudad puede seguir siendo excluyente, aunque con nuevas etiquetas.


